<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://hilandorecuerdos.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>hilando recuerdos</title><description>Director Julio C&#xE9;sar Melchior</description><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title/><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/111202.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/111202.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;"><em><span style="background-color: #ffffff;"><span style="background-color: #ffffff;"><span style="background-color: #ffffff; font-family: times new roman,times; font-size: small;"><span style="font-size: medium;">Peri&oacute;dico Cultural Hilando recuerdos le da la bienvenida a su blog oficial, donde encontrar&aacute; p&aacute;ginas que reflejan la actividad que desarrolla para rescatar y preservar la identidad cultural de los descendientes de alemanes del Volga. Vis&iacute;telas y conozca la </span></span></span><span style="background-color: #ffffff; font-family: times new roman,times; font-size: medium;">historia, cultura, tradiciones, costumbres e idiosincrasia de esta etnia</span><span style="background-color: #ffffff; font-family: times new roman,times; font-size: medium;">. </span></span><span style="background-color: #ffffff; font-family: times new roman,times; font-size: medium;"><span></span></span></em></span><span style="color: #ff0000;"><em><span style="background-color: #ffffff; font-family: times new roman,times; font-size: medium;"><span></span></span><span style="background-color: #ffffff; font-family: times new roman,times; font-size: medium;"><span style="background-image: none; background-repeat: repeat; background-attachment: scroll; background-position: 0% 50%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;">Muchas gracias por visitar el blog y colaborar en la difusi&oacute;n de la cultura e historia de los descendientes de alemanes del Volga.</span></span></em></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center; background-color: #000000;" align="center"><span style="font-family: times new roman,times; color: #ffff00; font-size: large;">Peri&oacute;dico Cultural de los pueblos alemanes de Coronel Su&aacute;rez</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 36pt;"><span style="background-color: #ff0000; font-family: arial black,avant garde; color: #ffff00; font-size: xx-large;">Hilando recuerdos</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;">&nbsp;</p><p style="background-color: #ffff00; text-align: center;"><span style="font-size: medium;"> Rescata y revaloriza la historia y el patrimonio cultural </span></p><p style="background-color: #ffff00; text-align: center;"><span style="font-size: medium;">de los descendientes de alemanes del Volga</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;">&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;">Mentalidades, costumbres, formas de vida, creencias, expresiones pol&iacute;ticas, manifestaciones art&iacute;sticas, aportes culturales, actividades econ&oacute;micas, conformaci&oacute;n social de la clase inmigrante que habita los pueblos alemanes de Coronel Su&aacute;rez y que se conoce como descendiente de alemanes del Volga.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 45pt;">Difusi&oacute;n de las notas period&iacute;sticas que publica el escritor e investigador Julio C&eacute;sar Melchior en su mensuario Hilando recuerdos, el Peri&oacute;dico Cultural de los Pueblos Alemanes de Coronel Su&aacute;rez, que tiene como premisa rescatar y revalorizar la cultura e historia de los descendientes de alemanes del Volga.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;">Investiga, escribe y edita el peri&oacute;dico el escritor en sociedad con su hermana Mar&iacute;a Claudia Melchior, que tiene a su cargo la producci&oacute;n y distribuci&oacute;n del mismo.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;">Tengamos en cuenta que todos los recuerdos, an&eacute;cdotas y situaciones vividas en el pasado, nos sirven para tener herramientas para construir un futuro mejor, m&aacute;s justo e igualitario.</p>]]></description><pubDate>Thu, 12 Nov 2009 08:18:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/111201.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/111201.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.45pt; background-color: #ff0000; text-align: center;"><span style="font-family: arial black,avant garde; color: #ffff00; font-size: x-large;">Introducci&oacute;n</span></p><p style="text-align: justify;">Aprendimos a vivir sin tener en cuenta que los recuerdos no mueren. Nos formamos en el andar de la vida dejando en el camino del ayer historias que luego lamentamos haber perdido. Acontecimientos cotidianos que delinearon nuestro car&aacute;cter, que forjaron nuestra voluntad sobre el yunque de la existencia, con martillazos de alegr&iacute;as y tristezas, o que nos hicieron hombres d&aacute;ndonos una lecci&oacute;n. Peque&ntilde;as vivencias, que de tan sencillas, simples y triviales, en la ni&ntilde;ez y juventud, nos parec&iacute;an hechos insignificantes, sucesos a los que no vale la pena tener en cuenta siquiera.</p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.45pt; text-align: justify;">Y as&iacute;, en el diario vivir, en el minuto a minuto, olvidamos una palabra dulce dicha al o&iacute;do por un ser querido, un gesto o un abrazo fraterno, una caricia, un consuelo, un beso suave y tierno, un te amo de alguien que con los a&ntilde;os dejamos de amar, y hasta, a veces, un adi&oacute;s que nos hizo llorar tanto pero tanto. Perdimos en la vastedad de la memoria, inmersos en la era del consumismo, im&aacute;genes de la colonia que un d&iacute;a fue una localidad distinta, con casitas de adobe y hornos de barro y chimeneas humeando aroma a pan casero horneado en fr&iacute;as madrugadas de invierno; con mam&aacute;, pap&aacute;, la abuela y el abuelo vistiendo ropas tradicionales que nos parec&iacute;an anacr&oacute;nicas y fuera de moda; con sus tradiciones y costumbres que le confer&iacute;an identidad; con sus campanas de la torre de la iglesia tocando a rezar el &Aacute;ngelus o llamando a asistir a misa; con sus procesiones solemnes y fastuosas; sus fiestas religiosas: Kerb, Pascua, Navidad... y el Pelznickel deambulando en Nochebuena por las calles de tierra, buscando ingresar en las viviendas para castigar a los ni&ntilde;os que se portaron mal durante el transcurso del a&ntilde;o.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Olvidando, a medida que crec&iacute;amos, los sue&ntilde;os so&ntilde;ados en largas tardes de verano sentados cerca del arroyo pensando en un ma&ntilde;ana en el que regresamos al pueblo convertidos en profesionales para prestar un servicio, hacer realidad proyectos comunitarios para hacer crecer el poblado, educar la comunidad... Pero nos fuimos yendo sin darnos cuenta, dejando en alg&uacute;n rinc&oacute;n de la colonia enterrados los sue&ntilde;os tan anhelados. Y ajenos a todo, en ocasiones residiendo en otra localidad, nos enter&aacute;bamos como iban desapareciendo las cosas donde alguna vez jugamos e imaginamos las ilusiones que no llevamos a cabo nunca; y como se iban yendo, lenta pero inexorablemente, seres que amamos y que jam&aacute;s volvimos a ver. Personas, cosas y ambientes que los a&ntilde;os y el progreso sepultaron en el sitio donde se guardan los tesoros que se desentierran en la vejez, cuando ya es tarde para volver a ellos, cuando la nostalgia y la melancol&iacute;a nos hacen ver la realidad y descubrir cuan equivocados est&aacute;bamos cuando pretendimos olvidar nuestro pasado nada m&aacute;s porque era diferente, porque ten&iacute;a acento alem&aacute;n, porque... tantas pero tantas cosas, que a&uacute;n sin darnos cuenta se nos escapa una l&aacute;grima, un llanto profundo, que surge desde lo m&aacute;s hondo del alma, a&ntilde;orando la ausencia de una &eacute;poca que no volveremos a vivir y que, en algunos momentos, no supimos o no quisimos valorar y amar en su justa medida. Tan ciegos est&aacute;bamos de progreso, obnubilados por las luces de las ciudades, que en m&aacute;s de un caso nos quitaron lo &uacute;nico verdadero que ten&iacute;amos: la identidad. Que es, precisamente, lo que se propone rescatar, mes a mes, Peri&oacute;dico Cultural Hilando recuerdos.</p><p><br /><span style="font-family: times new roman,times; font-size: medium;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"></span></span></p>]]></description><pubDate>Thu, 12 Nov 2009 08:17:00 +0000</pubDate></item><item><title>Dicen que antes &#xE9;ramos muy pobres pero&#x85; &#xBF;De qu&#xE9; pobreza me hablan?</title><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101938-dicen-que-antes-eramos-muy-pobres-pero-de-que-pobreza-me-hablan-.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101938-dicen-que-antes-eramos-muy-pobres-pero-de-que-pobreza-me-hablan-.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal"><em>"Rico no es el que m&aacute;s tiene, sino el que menos necesita", dice un viejo adagio. Cu&aacute;ntas ense&ntilde;anzas de la vida nos invitan a arreglarnos con lo que tenemos, lejos de las ambiciones desmedidas&hellip;</em></p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:55:00 +0000</pubDate></item><item><title>Este es el d&#xED;a m&#xE1;s triste de mi vida</title><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101937-este-es-el-dia-mas-triste-de-mi-vida.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101937-este-es-el-dia-mas-triste-de-mi-vida.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal">Separarse de un ser querido. Decirle adi&oacute;s para siempre es algo que uno no quisiera enfrentar jam&aacute;s. Y sin embargo, la vida nos pone ante esa prueba irremediable.</p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:54:00 +0000</pubDate></item><item><title>P&#xE1;gina 2 y 3</title><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101936-pagina-2-y-3.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101936-pagina-2-y-3.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal"><strong>Tercer aniversario del peri&oacute;dico cultural &ldquo;Hilando Recuerdos&rdquo; (Publicado en Diario Nuevo D&iacute;a - <a href="http://www.diarionuevodia.com.ar/">www.diarionuevodia.com.ar</a>)</strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong>&ldquo;Si esta es la cosecha, entonces mi trabajo ha valido la pena&rdquo;</strong></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 36pt;"><strong><em>Lo afirm&oacute; el autor del peri&oacute;dico, Julio C&eacute;sar <span class="spelle">Melchior</span>, luego de escuchar los elogiosos conceptos de todos los oradores sobre su obra de rescate de los valores culturales de los descendientes de alemanes del <span class="spelle">Volga</span>.</em></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 36pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Qued&oacute; chico el espacio brindado por la Escuela Parroquial de Santa Mar&iacute;a a Julio C&eacute;sar <span class="spelle">Melchior</span> para conmemorar el tercer aniversario de su peri&oacute;dico cultural y de historia de los alemanes del <span class="spelle">Volga</span>, ya que hubo p&uacute;blico que debi&oacute; permanecer de pie en un pasillo contiguo al haberse cubierto todas las localidades previstas para el evento.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Seguramente ese es uno de los mejores premios a los que puede aspirar quien se ha dedicado desde hace largos a&ntilde;os al rescate de una cultura que se transmit&iacute;a de boca en boca pero que no quedaba plasmada en el papel. La gente de Santa Mar&iacute;a, su gente, decidi&oacute; por fin premiar a uno de sus historiadores, a Julio C&eacute;sar, a la persona que junto a H&eacute;ctor <span class="spelle">Maier</span>, alguna vez juntos y luego cada uno por su lado, han entregado su vida a legarle a la posteridad las historias y las vivencias de la cultura alemana que no se deben perder.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="asubttulo1" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong>Alegr&iacute;a y afecto</strong></p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">La presentaci&oacute;n de <span class="spelle">Melchior</span> y de su peri&oacute;dico aniversario corri&oacute; por cuenta de la directora de la Escuela parroquial Santa Mar&iacute;a, Luj&aacute;n <span class="spelle">Streitenberger</span>, quien mostr&oacute; su satisfacci&oacute;n por ser el establecimiento que cobijaba el acto, reconociendo adem&aacute;s que en lo personal la un&iacute;a a Julio C&eacute;sar un afecto particular por haber sido el periodista y escritor alumno de ese colegio.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&ldquo;Nos alegra enormemente su progreso&rdquo;, resalt&oacute; la directora, destacando la obra de <span class="spelle">Melchior</span>, tanto literaria como period&iacute;stica. &ldquo;Es muy importante el rescate y la revalorizaci&oacute;n que &eacute;l hace de nuestras ra&iacute;ces y por eso la escuela siempre est&aacute; dispuesta a sumarse a los emprendimientos de Julio C&eacute;sar&rdquo;, dijo Luj&aacute;n <span class="spelle">Streitenberger</span>.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Record&oacute; que hace muchos a&ntilde;os se ridiculizaba todo lo que ten&iacute;a que ver con la cultura y las costumbres de los alemanes del <span class="spelle">Volga</span>, pero que gracias al trabajo serio y responsable de personas como <span class="spelle">Melchior</span>, Juan <span class="spelle">Hippener</span>, la FM de los pueblos alemanes y muchos otros m&aacute;s se hab&iacute;a logrado que se entendiese el valor de conservar todo lo relacionado con las ra&iacute;ces. &ldquo;Esa idea est&aacute; cambiando y eso gracias a que hemos ido creciendo por el trabajo mancomunado de mucha gente&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; la docente.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Ya finalizando Luj&aacute;n <span class="spelle">Streitenberger</span> hizo especial hincapi&eacute; en el esfuerzo y el tes&oacute;n demostrado por el periodista en Santa Mar&iacute;a y en toda la regi&oacute;n, recordando una an&eacute;cdota de cuando trabajaba en la Biblioteca Juan Carlos <span class="spelle">Graff</span>, adonde lleg&oacute; un d&iacute;a <span class="spelle">Melchior</span> a buscar el libro &ldquo;Sobre h&eacute;roes y tumbas&rdquo;, de Ernesto <span class="spelle">S&aacute;bato</span> y que ese fue el incentivo para que ella tambi&eacute;n lo leyese, habiendo sabido mucho tiempo despu&eacute;s que ese es el libro preferido de Julio C&eacute;sar <span class="spelle">Melchior</span>.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Concluy&oacute; su sentido mensaje leyendo una reflexi&oacute;n sobre la decisi&oacute;n de triunfar, f&aacute;cilmente aplicable a la vida del escritor.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="asubttulo1" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong>En todo el pa&iacute;s</strong></p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">El presidente de la Asociaci&oacute;n Argentina de Alemanes del <span class="spelle">Volga</span>, Juan <span class="spelle">Hippener</span>, tuvo elogiosas palabras para la obra de <span class="spelle">Melchior</span>, aunque al principio rescat&oacute; tambi&eacute;n la figura de V&iacute;ctor <span class="spelle">Popp</span>, personaje muy recordado por haber sido quien comenz&oacute; a sembrar en los pueblos alemanes la necesidad de recuperar historias escritas sobre la cultura alemana, siendo ello una necesidad &uacute;til para revalorizar esas costumbres.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&ldquo;Despu&eacute;s de largo tiempo, Julio C&eacute;sar comienza a escribir esas historias, historias que hoy la gente puede leer gracias a sus libros y su peri&oacute;dico&rdquo;, enfatiz&oacute; <span class="spelle">Hippener</span>.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&ldquo;En todo el pa&iacute;s se habla de la historia de los alemanes del <span class="spelle">Volga</span>, pero tambi&eacute;n se habla de los historiadores que se han dedicado a recuperar esas historias y entre esos historiadores ocupan un lugar muy importante Julio C&eacute;sar <span class="spelle">Melchior</span> y tambi&eacute;n H&eacute;ctor <span class="spelle">Maier</span>&rdquo;, destac&oacute; el orador, asegurando sentir un leg&iacute;timo orgullo al poder participar del reconocimiento al peri&oacute;dico ?Hilando recuerdos? y a su autor.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Para finalizar, una frase fuerte que record&oacute; ayudas oficiales prometidas a <span class="spelle">Melchior</span> que nunca llegaron. Viniendo de Juan <span class="spelle">Hippener</span> son palabras que sin dudas tienen un por qu&eacute; que quiz&aacute;s, alg&uacute;n d&iacute;a, alguien se anime a develar p&uacute;blicamente, pues en la intimidad los hechos se conocen. Dijo <span class="spelle">Hippener</span>: &ldquo;Es cierto que la pol&iacute;tica a veces no hace lo que dice hacer, pero los alemanes debemos dejar eso de lado y seguir trabajando para nuestra cultura&rdquo;.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong><span style="text-transform: uppercase;">&nbsp;</span></strong></p> <p class="asubttulo1" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong>Se rescatan virtudes</strong></p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">En representaci&oacute;n de los pueblos alemanes reconoci&oacute; la labor de Julio <span class="spelle">Melchior</span> la presidenta de la comisi&oacute;n de ex alumnos del Jard&iacute;n de Infantes N&ordm; 902 de Santa Trinidad.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Cecilia <span class="spelle">Werbag</span> destac&oacute; la fortaleza an&iacute;mica de <span class="spelle">Melchior</span> asegurando que &ldquo;nunca se da por vencido&rdquo;, recordando que lo conoci&oacute; cuando gan&oacute; un concurso literario organizado por la  Biblioteca <span class="spelle">Zulma</span> <span class="spelle">Bonnaterre</span>.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">La joven docente destac&oacute; que el escritor es &ldquo;el puente entre la vor&aacute;gine actual y el pasado ancestral&rdquo;, felicit&aacute;ndolo por su labor y concluyendo sus palabras con la lectura de un bonito poema sobre virtudes, fortalezas y deseos.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Tambi&eacute;n acerc&oacute; sus felicitaciones el concejal Guillermo Sol, quien lo hizo como admirador y amigo de Julio C&eacute;sar <span class="spelle">Melchior</span>.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">El concejal radical rescat&oacute; la f&eacute;rrea voluntad y la fortaleza del escritor, resaltando la importancia que ha tenido la familia, la escuela y especialmente su hermana Claudia en la obra, el car&aacute;cter y los logros de Julio C&eacute;sar <span class="spelle">Melchior</span>.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&ldquo;El peri&oacute;dico ?Hilando recuerdos? es un orgullo para todos los <span class="spelle">suarenses</span>&rdquo;, sentenci&oacute; Guillermo Sol, quien luego record&oacute; una historia que envi&oacute; para ser publicada en el n&uacute;mero del tercer aniversario, cuyo t&iacute;tulo es por dem&aacute;s impactante, ya que asegura que &ldquo;envejecer es obligatorio, pero madurar es opcional&rdquo;.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Luego de narrar la historia, y volc&aacute;ndola a la tarea de Julio <span class="spelle">Melchior</span>, Guillermo Sol sostuvo que &ldquo;no hay impedimento para crecer y eso es lo que ha hecho Julio a lo largo del tiempo&rdquo;</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Finalmente rescat&oacute; el valor de los &uacute;ltimos escritos de <span class="spelle">Melchior</span> ya que en ellos el escritor ha sido capaz de dejar aflorar su interior sin limitaciones.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Luego de las palabras de felicitaci&oacute;n de <span class="spelle">Hayde&eacute;</span> <span class="spelle">Klein</span>, quien habl&oacute; en representaci&oacute;n del gobierno comunal, el autor del peri&oacute;dico agradeci&oacute; los elogiosos comentarios vertidos sobre su persona&nbsp; asegur&oacute;, con visible emoci&oacute;n, que &ldquo;si esta es la cosecha, entonces mi trabajo ha valido la pena&rdquo;, asegurando al final que su tarea continuar&aacute; y que no aflojar&aacute; en su camino a pesar de los problemas.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Culminado el acto, el p&uacute;blico se qued&oacute; para conversar con el escritor, para adquirir su libro y el peri&oacute;dico y tambi&eacute;n para apreciar una muy buena exposici&oacute;n fotogr&aacute;fica con motivos de la tercera colonia alemana, fotograf&iacute;as nacidas de la inspiraci&oacute;n del joven Fernando Ber&oacute;n.</p> <p class="anormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p><p>&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;..</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal"><strong>Publicado en la p&aacute;gina digital de La Nueva Radio Su&aacute;rez (<a href="http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/">www.lanuevaradiosuarez.com.ar</a>)</strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><span style="font-size: medium;">&ldquo;Hilando Recuerdos&rdquo;</span></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 36pt;"><strong><em>32 P&aacute;ginas en la edici&oacute;n especial tercer aniversario. Un ejemplar que sintetiza tres a&ntilde;os plenos de felicidad.</em></strong></p> <p class="MsoNormal"><strong>&nbsp;</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Julio C&eacute;sar Melchior no se cans&oacute; de dar las gracias a todos los que hacen posible el peri&oacute;dico cultural de los Pueblos Alemanes de Coronel Su&aacute;rez.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Despu&eacute;s del acto, que se desarroll&oacute; el domingo pasado en la Escuela Parroquial de Pueblo Santa Mar&iacute;a, quedaron flotando sensaciones especiales que est&aacute;n directamente vinculadas con la valoraci&oacute;n y hasta con la reivindicaci&oacute;n, si se quiere, de postergaciones, prejuicios y hasta marginaciones que debieron haber sufrido nuestros hermanos de las colonias.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&ldquo;Hilando Recuerdos&rdquo; es la s&iacute;ntesis del esfuerzo, la constancia, la lucha, pero tambi&eacute;n el resultado de la pasi&oacute;n y las fuertes convicciones de saber que uno es capaz de vencer todas las adversidades.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Las abuelas de los Pueblos Alemanes, los abuelos de la Plaza San Mart&iacute;n, los afectos que el tiempo se guard&oacute; en el recuerdo, el lenguaje de las cosas o, mejor dicho, los objetos que acompa&ntilde;an nuestra vida hablan de nosotros, de nuestros gustos, costumbres, recursos y carencias.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Nos estamos refiriendo a un interesante art&iacute;culo que aparece en la segunda p&aacute;gina del suplemento, donde se presenta al lector la valoraci&oacute;n hist&oacute;rica de un objeto de juego cotidiano, recuerdos que hacen al patrimonio cultural y a la humanidad.<br /> <span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La cuna vac&iacute;a, los juegos de antes, los abuelos, los m&uacute;sicos, la Dictadura Militar, sin festejos pero con bellos recuerdos, las colchas de mama y tantos momentos que el tiempo se llev&oacute; y otros que pertenecen a la sabidur&iacute;a popular de las abuelas de las colonias.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Un valioso compendio que seguramente ocupar&aacute; un lugar de privilegio a la hora de rescatar toda la inmensidad que represent&oacute; la inmigraci&oacute;n de los Alemanes del Volga hacia el Distrito de Coronel Su&aacute;rez.</p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:53:00 +0000</pubDate></item><item><title>P&#xE1;gina 4</title><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101935-pagina-4.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101935-pagina-4.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal"><strong>Dicen que antes &eacute;ramos muy pobres pero&hellip;</strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong>&iquest;De qu&eacute; pobreza me hablan?</strong></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong><em>"De una almendra siete pedazos", dec&iacute;a mi abuela. "Rico no es el que m&aacute;s tiene, sino el que menos necesita", repite un viejo adagio. Cu&aacute;ntas ense&ntilde;anzas de la vida nos invitan a arreglarnos con lo que tenemos, lejos de las ambiciones desmedidas, lejos del delito. Dios puso a cada uno de nosotros en el lugar que ocupamos. Por eso jam&aacute;s reniego de mi pasado. Al contrario. Lo &uacute;nico triste es que mis padres ya no est&aacute;n&hellip;</em></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Son las cuatro de la tarde. Aunque el d&iacute;a es un tanto fr&iacute;o, el sol viene anunciando la primavera. Termino de escuchar a Julio Sosa recitando los versos del "negro" Celedonio Flores: "Por qu&eacute; canto as&iacute;", con el fondo musical de "La comparsita". Ah&iacute;, cuando dice: "En la triste pieza de mis buenos viejos cant&oacute; la pobreza su canci&oacute;n de invierno", me ganaron los recuerdos.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">S&oacute;lo quit&aacute;ndole lo de triste, todo lo dem&aacute;s me toca muy hondo. &iexcl;Qu&eacute; linda, qu&eacute; feliz, qu&eacute; digna fue nuestra pobreza! Todav&iacute;a hoy, muy lejos de mi ni&ntilde;ez y de mi adolescencia, escucho a mis amigos recordando golosinas, revistas, juguetes, programas de TV y lugares de diversi&oacute;n que para ellos eran cosa de todos los d&iacute;as, pero que yo conoc&iacute; de o&iacute;do o disfrut&eacute; muy espor&aacute;dicamente. Pero fui feliz, muy feliz.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Lo poco que tuvimos lo sentimos como lo mejor, sin lamentos y sin envidiar a quienes ten&iacute;an m&aacute;s que nosotros. Desde muy ni&ntilde;o supe del inmenso sacrificio que hicieron mis padres para poder darnos de comer.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">En abril de 1954 salimos del enclaustro de una pieza y una cocina de una casa de adobe construida en las afueras de la colonia para disfrutar de una vivienda edificada con ladrillos, y pagada con el trabajo y el sudor de toda la familia, en una peque&ntilde;a chacra arrendada con no menos esfuerzo y coraje.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">All&iacute; aprend&iacute; a madrugar sin rezongos, con alegr&iacute;a. A luchar cada minuto de cada d&iacute;a, estudiando, criando animales, buscando en el sudor el fruto de la tierra trabajada con amor, a pala y rastrillo. A disfrutar el canto libre de los p&aacute;jaros, el color y el aroma de las flores, el sabor de una fruta o una verdura reci&eacute;n cosechada de la planta que vi crecer desde la semilla (&iquest;conocen el sabor de un tomate madurado en "su" sitio natural?). All&iacute; pude ver nacer el ternero o el cordero y a la coneja preparando su nido ante la parici&oacute;n inminente. Pude ayudar al pollito a romper el cascar&oacute;n que lo trae a la vida, a orde&ntilde;ar en las fr&iacute;as y lluviosas ma&ntilde;anas de invierno antes de ir a la escuela secundaria que quedaba a 20  kil&oacute;metros.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&iexcl;Y qu&eacute; confort que ten&iacute;amos! &iquest;Aire acondicionado? &iexcl;Claro que s&iacute;! En verano, la sombra de alg&uacute;n &aacute;rbol durante el d&iacute;a o la bendici&oacute;n de una fresca brisa por las noches. En invierno, el farol a keros&eacute;n, el "sol de noche" (porque no hab&iacute;a luz el&eacute;ctrica) y la vieja y querida cocina a le&ntilde;a. &iquest;Pileta de nataci&oacute;n? Por supuesto que s&iacute;. El arroyo que pasaba a dos leguas juntaba a los pibes de toda la regi&oacute;n a la hora de la siesta sin el riesgo de aguas contaminadas. &iquest;Vigilancia privada? Casi no hac&iacute;a falta, pero tuvimos uno sin uniforme que no cobraba nada m&aacute;s que casa y comida, estaba de servicio las veinticuatro horas y jam&aacute;s reclam&oacute; nada ni falt&oacute; a sus tareas. &iquest;Saben c&oacute;mo lleg&oacute; a casa? Una tarde andaba yo "boyereando" por el camino que pasaba cerca del campo, cuando un desalmado lo baj&oacute; de una camioneta a palazos y lo ech&oacute; lejos de &eacute;l. De inmediato le invent&eacute; un nombre y lo llam&eacute; a mi lado: "Tom, Tom, ven&iacute;, tom&aacute; Tom, Tom". Desde ese d&iacute;a, hasta que la vejez se lo llev&oacute;, nos regal&oacute; muchos a&ntilde;os de amor, de compa&ntilde;&iacute;a, de fidelidad, de todo lo que puede regalar un perro a "su" familia. &iquest;Shopping y tarjeta de cr&eacute;dito? Obvio que tuvimos tambi&eacute;n, pero antes en el campo ten&iacute;a un nombre m&aacute;s criollo, m&aacute;s nuestro, se llamaba "Almac&eacute;n de ramos generales" y el cr&eacute;dito no era de pl&aacute;stico, era de palabra, sin firmas, sin garant&iacute;as, sin cambios de domicilio en las sombras dejando el tendal.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Debo agregar que en casa s&oacute;lo se com&iacute;an verduras y frutas a las que ahora llaman org&aacute;nicas y que por ello son m&aacute;s caras. Tambi&eacute;n huevos caseros y patos, pollos, conejos y corderos criados "a campo". Que mientras nosotros pesc&aacute;bamos a ca&ntilde;a nom&aacute;s tarariras, mojarritas, bagres y anguilas, mam&aacute; preparaba la ensalada y la sart&eacute;n para fre&iacute;r los pescados.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">"De una almendra siete pedazos", dec&iacute;a mi abuela. "Rico no es el que m&aacute;s tiene, sino el que menos necesita", repite un viejo adagio. Cu&aacute;ntas ense&ntilde;anzas de la vida nos invitan a arreglarnos con lo que tenemos, lejos de las ambiciones desmedidas, lejos del delito. Dios puso a cada uno de nosotros en el lugar que ocupamos. Por eso jam&aacute;s reniego de mi pasado. Al contrario. Lo &uacute;nico triste es que mis padres ya no est&aacute;n&hellip;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right">&nbsp;<em><span style="font-style: normal;"> </span></em></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><em><span style="font-style: normal;">(</span></em><em>&iquest;De qu&eacute; pobreza me hablan?</em> <em>fue redactado a partir de una sinopsis realizada a un bello <span>&nbsp;</span>texto de Carlos Marsal)</em></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><em></em></p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:49:00 +0000</pubDate></item><item><title>P&#xE1;gina 5</title><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101934-pagina-5.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101934-pagina-5.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.45pt;"><strong>Juegos que jugaban los ni&ntilde;os de anta&ntilde;o</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.45pt;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong>Antes que se pierda la memoria</strong></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.45pt;" align="center">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong><em>Muchos de los juegos que hemos ido rescatando a lo largo de estos a&ntilde;os de vida de Peri&oacute;dico Cultural Hilado recuerdo estaban unidos a los recreos de la escuela. Y todos ellos supon&iacute;an una poblaci&oacute;n infantil numerosa. </em></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong><em>Hace falta tiempo (y memoria en algunos casos) para poner por escrito las normas que los regulaban. Pero es nuestra intenci&oacute;n ir completando y desarrollando esta relaci&oacute;n con la ayuda de quienes quieran prestarla.</em></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong><em>Hay que comprender que el juguete representa un material de alto valor psicol&oacute;gico, pedag&oacute;gico y social que permite la incorporaci&oacute;n y relaci&oacute;n del ni&ntilde;o al mundo que lo circunda. A trav&eacute;s del juguete, el ni&ntilde;o toma posici&oacute;n frente al mundo que lo rodea, despierta curiosidad en &eacute;l para conocerlo, act&uacute;a sobre &eacute;l, construye, destruye, en definitiva se relaciona con el mundo cotidiano y aprende a conocerlo. Y por ende forja su identidad. Es por esto que, entendiendo los juegos que jugaban los abuelos, podemos entender su idiosincrasia y, en parte, su visi&oacute;n actual de la vida.</em></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.45pt;" align="center"><strong>El el&aacute;stico</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">El entretenimiento, hoy pr&aacute;cticamente en desuso, tuvo su apogeo entre los a&ntilde;os sesenta y setenta, y su escenario preferido era el patio de la escuela. En los recreos el el&aacute;stico pasaba del bolsillo del guardapolvo a meterse entre los pies dispuestos a jugar. <br /> Participaban tres personas, mientras dos de ellas sosten&iacute;an el el&aacute;stico en sus tobillos, la tercera saltaba.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">El objetivo era no engancharse ni tropezar, porque el error costaba perder el turno y dar lugar, a que otra concursante demostrara sus habilidades para el salto. <br /> El pasatiempo ten&iacute;a una dificultad: a medida que las participantes ganaban, el el&aacute;stico iba tomando altura, subiendo de los tobillos a las rodillas y de all&iacute;, sucesivamente, a las caderas, la cintura, las axilas y el cuello.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">As&iacute;, hab&iacute;a variantes. Por ejemplo, en una de ellas, el el&aacute;stico era mantenido tenso con una sola pierna por dos chicas, de modo que el espacio para saltar se hac&iacute;a m&aacute;s angosto, e iba subiendo; cuando llegaba a la cintura, las chicas lo manten&iacute;an tenso poni&eacute;ndose de perfil, mientras la tercera participante efectuaba los saltos.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Se consagraba ganador quien lograba saltar m&aacute;s alto, sin equivocarse. Para acceder al primer puesto se necesitaba cierta destreza y buen estado f&iacute;sico. Sin embargo, para jugar alcanzaba con las ganas.</p> <p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: center;">&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal"><strong>Para pensar</strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong>Adivinanzas sobre la familia</strong></span></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Duerme bien en su cunita<br /> a veces es un llor&oacute;n,<br /> pero tambi&eacute;n se sonr&iacute;e<br /> tomando su biber&oacute;n.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><br /><strong> (El beb&eacute;)</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Chiquit&iacute;n y danzar&iacute;n,<br /> pasa las noches rondando<br /> con lanza y con cornet&iacute;n.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><br /><strong> (El mosquito)</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Todo el mundo lo lleva,&nbsp;<br /> todo el mundo lo tiene,&nbsp;<br /> porque a todos les dan uno&nbsp;<br /> en cuanto al mundo vienen.&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><br /><strong> (El nombre)</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Come por el lomito,<br /> destila por el piquito.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong>(La pava)</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;..</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal"><span class="titsuper"><strong>Un relato con grados de picard&iacute;a</strong></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><span class="titsuper">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><span class="titsuper"><span style="font-size: medium;"><strong>La historia de los veinte deditos</strong></span></span></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><span class="texgrandesuave">Esta es la historia de veinte deditos (diez m&aacute;s diez) que se conocieron una tarde y entablaron una entra&ntilde;able amistad y hablaron de todo, de lo humano y de lo divino. Por hablar, hablaron hasta de pol&iacute;tica...</span></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Esta es la historia de veinte deditos</p> <p class="MsoNormal">que se hicieron amiguitos</p> <p class="MsoNormal">y jugaron un ratito</p> <p class="MsoNormal">y corrieron y corrieron&hellip;</p> <p class="MsoNormal">y gritaron y gritaron&hellip;</p> <p class="MsoNormal">y como estaban cansaditos</p> <p class="MsoNormal">se quedaron dormiditos.</p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>P&#xE1;gina 6: Fotograf&#xED;as de Pueblo Santa Trinidad</title><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101933-pagina-6-fotografias-de-pueblo-santa-trinidad.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101933-pagina-6-fotografias-de-pueblo-santa-trinidad.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:45:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101932.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101932.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: 12pt; font-family: "Times New Roman";">Recuerdo de fiesta de casamiento (Gentileza Mar&iacute;a Mayer).</span></p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:44:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101931.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101931.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">Una fotograf&iacute;a rescatada del olvido que atesora imborrables recuerdos y nombres de hombres y mujeres que, con su trabajo, hicieron grande Pueblo Santa Trinidad (Gentileza de Mar&iacute;a Mayer)</p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:43:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101930.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101930.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal">Mar&iacute;a Rosa Sacomani (Gentileza de Mar&iacute;a Rosa Sacomani)</p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:43:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101929.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101929.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">Fotograf&iacute;a matrimonial que rememora el momento en que se casaron los esposos Cristina Maipach y Gabriel Haberkorn (Gentileza de Andrea Haberkorn)</p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:42:00 +0000</pubDate></item><item><title>P&#xE1;gina 7</title><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101928-pagina-7.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101928-pagina-7.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal"><strong><span class="titsuper">An&eacute;cdotas que nos cont&oacute; el abuelo Federico Lagmann, m&aacute;s conocido como &ldquo;das kleine Fritzie&rdquo; (El peque&ntilde;o Federico)</span></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span class="titsuper">&nbsp;</span></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span class="titsuper"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">Humoradas del nono sabio de las colonias</span></span></strong></p> <p class="MsoNormal"><strong>&nbsp;</strong></p><p class="MsoNormal" style="text-align: center;">------------------------------------------------------------------------</p><p class="MsoNormal" style="text-align: center;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal"><strong>Sucedi&oacute; hace muchos a&ntilde;os aunque no tantos como uno cree</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong>&nbsp;</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong>Entre ateos y cornudos</strong></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 42pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 42pt;">Un grupo de feligreses con el sacerdote y el polic&iacute;a al frente del destacamento policial de la colonia se ponen de acuerdo para darle un susto al maestro, que era comunista y ateo, y dictaba clases en la escuela estatal de la localidad, algo inaceptable para la idiosincrasia de la sociedad de los pueblos alemanes.</p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 42pt;">Para ello no se les ocurre mejor idea que disfrazar al polic&iacute;a de Jes&uacute;s. El polic&iacute;a, aunque algo pasado de peso como todos los polic&iacute;as de pueblo, se pone una t&uacute;nica manchada con pintura roja, simulando ser sangre, se pinta estigmas en las manos y los pies, se pone una barba postiza fabricada con pelos de cola de caballo&hellip;</p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 42pt;">Y llega la noche&hellip;</p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 42pt;">El supuesto Jes&uacute;s toca a la puerta del maestro ateo mientras el sacerdote, con un farol a keros&eacute;n hace efectos de luz, tapando y descubri&eacute;ndolo con un trapo.</p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 42pt;">&ldquo;Jes&uacute;s&rdquo;, con voz grave, le dice al maestro, que se encontraba en su cama, dormitando:</p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 42pt;">-He venido a buscarte. Tu hora ha llegado.</p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 42pt;"><span>&nbsp;</span>-&iexcl;Dios m&iacute;o! &iexcl;Dios m&iacute;o, Se&ntilde;or, perdona no haber cre&iacute;do en ti y perdona todos mis pecados, sobre todo los de estos &uacute;ltimos meses en que me he estado acostado con la mujer del polic&iacute;a.</p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 42pt;">El polic&iacute;a, disfrazado de Jes&uacute;s, al escuchar la inesperada noticia, cae fulminado de un infarto.</p> <p><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong>Se&ntilde;ora, agu&aacute;ntese las ganas de hacer pi-p&iacute;</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;">&nbsp;</span></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.45pt;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong>No se le ocurra ir al ba&ntilde;o en el cementerio</strong></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Dos se&ntilde;oras de la Colonia III volv&iacute;an de visitar a una amiga en un sulky, cuando, de s&uacute;bito, les da ganas de ir al ba&ntilde;o despu&eacute;s de los varios litros de mate que hab&iacute;an tomado. No sabiendo ad&oacute;nde ir, y estando todos los colonos en el campo levantando la cosecha,<span>&nbsp; </span>no se les ocurre mejor idea que ingresar al cementerio y hacer sus necesidades all&iacute;, hinc&aacute;ndose en el primer sitio que encuentran. (De m&aacute;s est&aacute; aclarar que por aquellos a&ntilde;os, los cementerios de las colonias no contaban todav&iacute;a con ba&ntilde;os).</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Cuando las se&ntilde;oras estaban en lo mejor de su menester, escuchan que llega el enterrador. Por lo que se ponen de pie horrorizadas. Suben al sulky a toda carrera y salen huyendo humilladas en su honor.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">A la noche siguiente se encuentran los dos maridos de las se&ntilde;oras, que tambi&eacute;n compart&iacute;an una excelente amistad, en un bar de la colonia.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Uno le cuenta al otro en voz baja:</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">-Me siento traicionado y no s&eacute; qu&eacute; hacer. Creo que mi esposa me enga&ntilde;a. &iexcl;Anoche lleg&oacute; a casa sin ropa interior! Y cuando le pregunt&eacute; que hab&iacute;a sucedido me dijo que la hab&iacute;a perdido.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">-&iexcl;Eso no es nada con lo que me pas&oacute; a mi anoche! &ndash;dice el otro con tremenda amargura y dolor-. &iexcl;Mi mujer lleg&oacute; a casa y cuando se desvisti&oacute; ten&iacute;a colgada en la ropa interior una banda violeta que dec&iacute;a: &ldquo;Tus amigos de la Colonia II&rdquo;.</p><p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.45pt;"><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;">&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal"><strong>Tiene mil novias</strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.45pt;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong>El semental de las colonias</strong></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Esta es la historia de un hijo que un d&iacute;a llega a casa y le dice a su padre:</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">-Me voy a casar con Analisie.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">El padre mira a su hijo fijamente y le dice:</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">-&hellip;Yo de joven fui con muchas mujeres y... Analisie es tu hermana...</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">-Oh no, c&oacute;mo puede ser &ndash;comenta el hijo y comienza a llorar desconsolado.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, el hijo llega a su casa para decirle a su padre:</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">-Me voy a casar con Katri&ntilde;ie.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">El padre mira a su hijo fijamente y le dice:</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">-&hellip;Yo de joven fui con muchas mujeres y&hellip; Katri&ntilde;ie es tu hermana...</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">-&iexcl;Oh no, otra vez no! &ndash; comenta el hijo y comienza a llorar desconsolado.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el hijo llega a su casa para decirle a su padre:</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">-Me voy a casar con Mar&iacute;a.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">El padre mira a su hijo fijamente y le dice:</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">-&hellip;Yo de joven fui con muchas mujeres y... Mar&iacute;a es tu hermana...</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">-&iexcl;Oh no, otra vez no! &iexcl;Mam&aacute;, mam&aacute;! -llama el hijo a su madre, buscando una explicaci&oacute;n- Pap&aacute; ha frustrado tres veces mi vida, porque de joven iba con muchas mujeres y ahora todas las chicas de la colonia que me gustan son mis hermanas...</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">A lo que la madre, sonriendo feliz de poder tomarse revancha de su marido, y darle la oportunidad para a su hijo de ser feliz, responde:</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">-Hijo, yo de joven fui tambi&eacute;n con muchos hombres, y ese no es tu padre.</p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>P&#xE1;gina 8</title><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101927-pagina-8.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101927-pagina-8.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal"><strong>Dolorosos recuerdos de mi infancia</strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: medium;">La abuela senil</span></strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong><em>Ya entrada en a&ntilde;os, abuela Catalina pasaba los d&iacute;as confabulando sobre sus recuerdos. Cualquier momento era propicio para repetir las mismas historias con la misma intensidad de la primera vez. Estaba prohibido hacerlo notar o preguntar sobre su causa, pero con mi astucia e ingenio logr&eacute; averiguar algo. Escondido tras una puerta llegu&eacute; a escuchar que mi abuela estaba &ldquo;senil&rdquo;. El vocablo me pareci&oacute; extra&ntilde;o y sonaba a enfermedad. L&aacute;stima que mi triste diccionario lo defin&iacute;a como &ldquo;relativo a los ancianos&rdquo;. De todas formas, no parec&iacute;a ser una enfermedad terrible o mortal porque no le daban alg&uacute;n tratamiento y cuando ten&iacute;a una &ldquo;crisis de recuerdos&rdquo;, decid&iacute;an ignorarla hasta que desaparec&iacute;a.</em></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Me encantaba escuchar sus relatos por la intensidad de sus palabras y el brillo en sus ojos, como si estuviera viviendo de nuevo cada pedazo de vida. Era como esos discos de vinilo que giraban a setenta y cinco revoluciones por minuto. Esos discos que guardaban m&uacute;sica profunda y v&iacute;vida con cantos llenos de sentimiento y pasi&oacute;n. Pero que con el deterioro de los a&ntilde;os, daban un brinco a la aguja y repet&iacute;an incesantemente el mismo fragmento.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Recuerdo el relato que hablaba sobre su t&iacute;o Joseph. Lo describ&iacute;a como un buen hombre, serio y trabajador. Era alto y muy corpulento. Dec&iacute;a que sol&iacute;a ir a visitarla al menos una vez por semana. Hab&iacute;a sido un hombre que sufri&oacute; las penurias de varias muertes de seres queridos, lo que lo hab&iacute;a transformado en una persona extremadamente seria y callada.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">-Vos sos como mi t&iacute;o Joseph, que casi no hablaba. &iquest;Te acord&aacute;s Mar&iacute;a? -dec&iacute;a dirigi&eacute;ndose a mi madre- Llegaba como cada viernes y saludaba dando los buenos d&iacute;as moviendo la cabeza. Yo le acercaba una silla para que se sentara y le ofrec&iacute;a mate y Kreppel. Y ah&iacute; est&aacute;bamos los dos sentados toda la ma&ntilde;ana, sin decir nada. Yo volteaba a verlo de vez en cuando a ver si conversaba de algo, aunque fuera consigo mismo o al menos se mov&iacute;a, pero no. No s&oacute;lo no se mov&iacute;a sino que era imposible saber se manten&iacute;a un di&aacute;logo interno. Sus ojos permanec&iacute;an mirando al vac&iacute;o. &iquest;Te acord&aacute;s Mar&iacute;a? &ndash;insist&iacute;a a mi madre&ndash;. Hasta que un d&iacute;a me hart&eacute; y le dije: Pero Joseph, &iquest;por qu&eacute; tan callado? &iexcl;Al menos hable de los seres queridos que enterr&oacute;! &iexcl;Recu&eacute;rdelos de alguna manera y s&aacute;quese esa angustia del alma. Y &eacute;l sin voltear a verme contest&oacute;: &lsquo;&iexcl;Pobrecitos, mi esposa y mis dos hijitos, todos muertos y yo sigo aqu&iacute; penando sobre la tierra! Y no volvi&oacute; a decir ni una bendita palabra&hellip;. Se llev&oacute; consigo todo su dolor. Como un hombre. &ndash;sentenciaba abuela mirando a mi madre trabajar en la casa.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Mientras yo miraba a abuela que parec&iacute;a inmutable ante el paso de los d&iacute;as, meses o a&ntilde;os, siempre igual. No envejec&iacute;a, no modificaba sus historias. A veces llegaba a pensar que era eterna y que formaba parte de nuestro mobiliario.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;<em></em></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.45pt;">&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;..</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal"><strong>Desde el alma I</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong><strong><span style="font-weight: normal;">Adi&oacute;s mam&aacute;</span></strong></strong></span><strong></strong></p> <p style="text-align: right;" align="right"><em><span style="color: black;">Por<span>&nbsp; </span>Ana Teresa Faria</span></em></p> <p style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p> <p>Tus ojos se cerraron,<br /> se&ntilde;al de tu partida;<br /> tus labios se sellaron<br /> para no hablarme m&aacute;s.<br /> Y hoy que ya te extra&ntilde;o<br /> y apenas te has marchado,<br /> me lleno de quebranto<br /> por ya no verte m&aacute;s.</p> <p>Mam&aacute;, tu me iluminabas<br /> como un sol en las ma&ntilde;anas.<br /> Tu eco a&uacute;n retumba<br /> en nuestro coraz&oacute;n.<br /> M&aacute;s hoy en la ma&ntilde;ana,<br /> al ver que t&uacute; no estabas,<br /> la luz ya no brillaba<br /> ni el sol me dio calor.</p> <p>Yo s&eacute; que alg&uacute;n d&iacute;a <br /> volveremos a encontrarnos,<br /> y s&eacute; que ese d&iacute;a <br /> tarde o temprano llegar&aacute;;<br /> pero&hellip; &iquest;y mientras tanto<br /> que quieres que yo haga<br /> si ya mucho te extra&ntilde;o<br /> y t&uacute; no volver&aacute;s?</p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:39:00 +0000</pubDate></item><item><title>P&#xE1;gina 9</title><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101926-pagina-9.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101926-pagina-9.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-indent: 35.45pt;"><strong>Lluvia artificial</strong></p><p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: center; text-indent: 35.45pt;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong>El regador</strong></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: center; text-indent: 35.45pt;" align="center">&nbsp;</p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Las tardes de las colonias, en la d&eacute;cada del setenta, se deslizaban lentas. S&oacute;lo el arrullo de las palomas estremec&iacute;a el silencio. Despu&eacute;s de la siesta sal&iacute;amos a jugar. El rito lo completaba una naranja o una manzana. Pero el momento de mayor emoci&oacute;n llegaba con el regador. El motor del tractor se escuchaba desde lejos como un inconfundible rumor opacado por el ruido del agua y su presi&oacute;n. Inmediatamente corr&iacute;amos a sentarnos en el borde de la vereda, calculando si el chorro nos alcanzar&iacute;a o pasar&iacute;a apenas salpicando.</p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Todo depend&iacute;a de la presi&oacute;n que el chofer le impusiera. Si con suerte ven&iacute;a uno con ganas de divertirse, aumentaba la presi&oacute;n; entonces, el chorro crec&iacute;a hasta cubrir la mitad de las veredas oblig&aacute;ndonos a escapar y pegar la espalda contra la pared entre risas nerviosas. Claro que alguno de los varones aceptaba gustoso el reto y se dejaba envolver por el enorme chorro, mientras las chicas gritaban con una mezcla de horror, admiraci&oacute;n y algo de envidia. Tras el paso del tractor, el barrio quedaba perfumado por el inconfundible aroma de tierra mojada.</p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Melanc&oacute;licos recuerdos que todav&iacute;a sobreviven como sobrevive, pese al avance tecnol&oacute;gico y al crecimiento de las colonias, el regador. Las d&eacute;cadas han trascurrido, he dejado de ser un ni&ntilde;o, pero en mi alma a&uacute;n perdura aquella sonrisa p&iacute;cara de querer <span>&nbsp;</span>cometer una travesura cada vez que veo pasar el regador.</p> <p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong>El mate</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.45pt;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong>Mi amigo de todas las ma&ntilde;anas</strong></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Hay amigos que nos acompa&ntilde;an de por vida; yo tengo dos incondicionales. Uno son los libros y el otro es el mate. Dir&eacute; que, como todo buen matero, me gusta madrugar y no retardar la espera de alguien que siendo de apariencia insignificante cumple un rol en mi vida m&aacute;s que importante. Despierto y ya saboreo ese mate calentito, espumoso que me espera. No creo que tenga mayor deleite que ese.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Es una ceremonia, me ba&ntilde;o, busco el diario y a rengl&oacute;n seguido mis pasos se dirigen a la cocina a calentar el agua (ni muy caliente ni muy tibia). Esto va unido a pensamientos positivos y con proyectos.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Si es verano, voy al patio a gozar del verde y, si es invierno, me quedo en la cocina.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Mate, recuerdos, Kreppel, y siempre con el agua a una misma temperatura. Leo el diario y seg&uacute;n las d&eacute;cadas van pasando frente a mis ojos acontecimientos mundiales: guerras, gobiernos, descubrimientos... Mientras al ritmo de lo que sucede en el mundo, sigo creciendo, desarrollando mi carrera, con la compa&ntilde;&iacute;a inestimable de mi matecito.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&iexcl;Ah! y con unas hojitas de naranja, como lo cebaba mam&aacute;, cuando todav&iacute;a viv&iacute;a.</p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:38:00 +0000</pubDate></item><item><title>P&#xE1;gina 10</title><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101925-pagina-10.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101925-pagina-10.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong>La historia de mi madre</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.45pt;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong>&iexcl;Cu&aacute;nto tuvo que sufrir mi madre para cosechar un poco de felicidad!</strong></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong><em>El 15 de octubre de 1931 naci&oacute; en las colonias esa mujer incre&iacute;ble con la que vivo en la Capital Federal y que no deja de recordar su terru&ntilde;o natal. Que en las tardes, al acercarse el anochecer, sentada en las penumbras, llora en silencio a los seres queridos que enterr&oacute;, al pasado que dej&oacute; en uno de los pueblos alemanes; a sus padres que descansan bajo una tumba en las colonias y a los que no puede visitar para bendecirlos con un poco de agua bendita y entregarles aunque m&aacute;s no sea el consuelo de una oraci&oacute;n.</em></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Pobre mi madre querida. Es la segunda de once hermanos, de los cuales solamente quedan con vida ella y dos varones: Luis y Jos&eacute;. Todos se han ido para no volver, dej&aacute;ndola sola, sentada en su mecedora, junto a la ventana que da al peque&ntilde;o jard&iacute;n, mirando hacia el pasado.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Mi madre viene de una familia humilde, dedicada a las labores de campo. Su padre, Esteban, era agricultor, hombre serio y cumplidor, trabajador incansable, que ten&iacute;a cien hect&aacute;reas, herencia de sus padres. La madre, Felisa, muri&oacute; poco despu&eacute;s de parir a su prole. Las cuatro &uacute;ltimas hijas mujeres en nacer a&uacute;n eran muy peque&ntilde;as cuando esto sucedi&oacute;, as&iacute; que mi madre se tuvo que hacer cargo de la casa como hermana mayor que era.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Mientras los hombres sal&iacute;an al campo, ella se ocupaba de los animales, de cuidar el huerto, y de mantener la casa; adem&aacute;s de criar a sus hermanas peque&ntilde;as. Contaba con la ayuda de sus t&iacute;as, que le ense&ntilde;aron a guisar, a zurcir, y a mantener la casa. Aprendi&oacute; a leer y a escribir, y tambi&eacute;n algo de matem&aacute;ticas para poder llevar las cuentas. Sus hermanas iban a la escuela, mientras ella soportaba el peso del hogar.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">El tiempo pas&oacute; para todos. Las peque&ntilde;as hermanas pronto se fueron a trabajar a la capital, y ella, sin nadie ya de quien ocuparse, sinti&oacute; que era hora de encontrar marido.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Se enamor&oacute; de un joven de un pueblo cercano, con quien se cas&oacute;.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Con el paso del tiempo se trasladaron a otro pueblo, donde continu&oacute; trabajando, criando animales; ocup&aacute;ndose del huerto; y educando a sus hijos. Su marido nunca fue un hombre muy trabajador: le perd&iacute;an los vasos de vino que le pon&iacute;an sobre el mostrador en el bar.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Y en noches de juerga, juego de naipes y mucha bebida, el marido apost&oacute; el campo que mi madre hab&iacute;a heredado y lo perdi&oacute;.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Mi madre llor&oacute; desconsolada durante d&iacute;as. Fue doloroso para ella dejar la chacra donde hab&iacute;a nacido y donde vivi&oacute; toda su vida. Abandonar las cosas que su padre le leg&oacute; fue un suplicio jam&aacute;s resuelto ni olvidado. Pero baj&oacute; la cabeza y acat&oacute; la suerte y la mala racha de su marido en el juego. Lo perdon&oacute; y volvi&oacute; a empezar en la Capital Federal.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Ambos trabajaron en una f&aacute;brica. De ser due&ntilde;os de cien hect&aacute;reas de campo y patrones, terminaron siendo simples operarios.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Con los a&ntilde;os llegaron tres hijos. Nada fue f&aacute;cil. Frente a tanto sufrimiento, tanto desarraigo, tanto dolor y angustia, lograron finalmente ser felices.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Pobre mi madre querida, cu&aacute;nto tuvo que sufrir para cosechar un poco de felicidad.</p><p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal"><strong>Desde el alma II</strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong>Pobre mi madre querida&nbsp;</strong></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right">Letra y m&uacute;sica</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right">de Jos&eacute; Betinotti.<br /> <br /> </p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Pobre mi madre querida,</p> <p class="MsoNormal">que de disgustos le daba;</p> <p class="MsoNormal">cu&aacute;ntas veces escondida,</p> <p class="MsoNormal">llorando lo m&aacute;s sentida</p> <p class="MsoNormal">en un rinc&oacute;n la encontraba.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Que yo mismo al contemplarla</p> <p class="MsoNormal">el llanto no reprim&iacute;a,</p> <p class="MsoNormal">luego ven&iacute;a a conformarla</p> <p class="MsoNormal">en un beso al abrazarla</p> <p class="MsoNormal">cuando el perd&oacute;n le ped&iacute;a.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Por qu&eacute; con ella tenemos</p> <p class="MsoNormal">un coraz&oacute;n tan ingrato;</p> <p class="MsoNormal">qu&eacute; poco caso le hacemos</p> <p class="MsoNormal">siendo que el ser le debemos,</p> <p class="MsoNormal">para qu&eacute; darle un mal rato.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Si es la madre en este mundo,</p> <p class="MsoNormal">la &uacute;nica que nos perdona.</p> <p class="MsoNormal">Con sentimiento profundo</p> <p class="MsoNormal">sabe amar y no abandona.</p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>P&#xE1;gina 11</title><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101924-pagina-11.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101924-pagina-11.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.45pt;"><strong>Para mi abuelo</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.45pt;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong>Este es el adi&oacute;s m&aacute;s triste de toda mi vida</strong></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Mi abuelo Pedro ven&iacute;a a buscarnos a mi hermano y a m&iacute; todos los s&aacute;bados por la ma&ntilde;ana cuando &eacute;ramos peque&ntilde;os, para llevarnos al campo. Nos recib&iacute;a con un abrazo y su sonrisa abierta y sus golosinas que brotaban sorpresivamente de sus bolsillos de la amplia bombacha gaucha que vest&iacute;a a toda hora. Era nuestro regalo tras una larga semana de estudio y de espera interminable. Nos llevaba al encuentro de abuela Juana y bisabuela Ana, que no sab&iacute;a una sola palabra de castellano.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Yo a&uacute;n era muy peque&ntilde;o y, apenas comenzaba la primaria, y mi castellano tampoco era de lo mejor. Lo llamaba Abelo Pedo, lo que provocaba la risa de todos los que me escuchaban por primera vez. Abuelo ya se estaba acostumbrado y lo tomaba como un gesto de ternura de mi parte.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">El tiempo fue pasando y fuimos creciendo. <span>&nbsp;</span>Abuelo segu&iacute;a viniendo los s&aacute;bados, a traerle productos que produc&iacute;a en el campo a mi madre (siempre envueltas en un peri&oacute;dico viejo) y a saludar. <span>&nbsp;</span>Pero nosotros ya no quer&iacute;amos acomapa&ntilde;arlo al campo. Ahora prefer&iacute;amos quedarnos en las colonias para ir al baile en el club: est&aacute;bamos en plena pubertad y lo que menos nos interesaba era jugar con abuelo y ver vacas y caballos, prefer&iacute;amos ver chicas y jugar juegos prohibidos.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Trascurridos los a&ntilde;os, y sentado aqu&iacute;, escribiendo estas l&iacute;neas en su memoria, recuerdo que lo vi construir un palomar enorme con sus propias manos, y vi como alimentaba a las palomas, vi como las criaba: desde que sal&iacute;an del huevo hasta que aprend&iacute;an a volar. De esa forma aprend&iacute; el secreto de la vida y la fascinaci&oacute;n que siento por los p&aacute;jaros.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Abuelo lo arreglaba todo con cinta aislante: nos constru&iacute;a espadas de madera con las que mi hermano, mi primo y yo nos deshac&iacute;amos los dedos en feroces luchas a muerte.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Limpiaba el coche y lo enceraba continuamente. Cuando le daba un rayo de sol el reflejo nos cegaba.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Abuelo me llamaba bromeando "el hijo prodigo" porque cuando entraba por la puerta, se sorprend&iacute;a al verme en casa en la &eacute;poca que era raro que lo fuera visitar.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Un d&iacute;a abuelo enferm&oacute;. Fue triste ver como la enfermedad y la edad lo llevaron a la cama, de donde no volvi&oacute; a levantarse m&aacute;s.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Desde ese momento comenc&eacute; a visitarlo todos los fines de semana; pero eso no alcanzaba para curarlo. Con los meses me di cuenta que dejaba de ser &eacute;l mismo. Perd&iacute;a peso, divagaba, no nos reconoc&iacute;a, sufr&iacute;a.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Se fue yendo lentamente, despidi&eacute;ndose en instantes de lucidez y c&oacute;mo pudo. En ning&uacute;n momento le temi&oacute; a la muerte. Era consciente que estaba muriendo; pero no se entregaba. Un atardecer lluvioso cerr&oacute; sus ojos para no volver a abrirlo jam&aacute;s.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Hasta siempre abuelo, gracias por todo. Este es el adi&oacute;s m&aacute;s triste de toda mi vida.</p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:35:00 +0000</pubDate></item><item><title>Lleg&#xF3; el cartero: Carta de lectores</title><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101923-llego-el-cartero-carta-de-lectores.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101923-llego-el-cartero-carta-de-lectores.php</guid><description><![CDATA[<p><strong>Sr.<br /></strong></p><p><strong>Julio C&eacute;sar Melchior</strong></p><p>--------------------------------</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"><strong>&nbsp;</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Hola Julio, &iquest;c&oacute;mo est&aacute;s? A&uacute;n recuerdo mi visita a tu casa, y lo bien que nos trataron tanto vos, como tu hermana, y tu padre, a quien tambi&eacute;n tuve el gusto de conocer. Sigo leyendo todo lo que escrib&iacute;s, y conoci&eacute;ndote a trav&eacute;s de tu escritura, lo cual es un placer. De m&aacute;s est&aacute; decir que admiro mucho lo que hac&eacute;s, y como siempre digo, sos uno de los pocos autores de nuestra gente que lo hace con alta calidad literaria. Ten&eacute;s una sensibilidad &uacute;nica, un mundo interior muy rico, y una percepci&oacute;n que te hace ver mucho m&aacute;s de lo que ve la persona medio. Todo eso, entre otras cosas, te convierte en alguien muy especial, y que nos hace mucho bien. Y&nbsp;a m&iacute; particularmente, me despierta una gran admiraci&oacute;n. Pero voy a ir a&uacute;n m&aacute;s all&aacute;, para remarcar algo de lo que poca gente pareciera percatarse: tu autenticidad. Y en esto no est&aacute;s en ning&uacute;n selecto grupo, ya que directamente sos &uacute;nico. Noto que sos &uacute;nico al exponerte como te expon&eacute;s, al desnudarte como te desnud&aacute;s frente al lector, y al jugarte, en definitiva, como te jug&aacute;s cada vez que escrib&iacute;s. Pronunci&aacute;ndote a favor, o en contra de algo, y sin especular si conviene decirlo o no. Habl&aacute;ndonos de lo verdadero, y de lo que otros no nos hablan ni nos hablar&aacute;n, pero que tambi&eacute;n es parte de este mundo. En una sociedad de tantas hipocres&iacute;as, en donde muy poca pareciera ser la gente que se juega por algo, es un honor poder decir que pertenecemos a una misma colectividad y que podemos seguir contando con tu trabajo.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;">Te env&iacute;o un c&aacute;lido abrazo&hellip;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span><span> </span><strong>Ezequiel B. Egler</strong></p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:34:00 +0000</pubDate></item><item><title>P&#xE1;gina 12: Fotograf&#xED;as de Pueblo San Jos&#xE9;</title><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101922-pagina-12-fotografias-de-pueblo-san-jose.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101922-pagina-12-fotografias-de-pueblo-san-jose.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:32:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101921.php</link><guid isPermaLink="true">https://hilandorecuerdos.blogia.com/2009/101921.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal">Festejo de los 70 a&ntilde;os de Rosa Periquita Graff. Junto a ella en un d&iacute;a tan feliz: Yerno: Julio. Nietos: Karina y Ver&oacute;nica. Bisnieta: Milagros Ayl&eacute;n. Hija: Zulema (Gentileza Rosa Periquita Graff).</p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2009 08:31:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
