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hilando recuerdos

Página 7

Anécdotas que nos contó el abuelo Federico Lagmann, más conocido como “das kleine Fritzie” (El pequeño Federico)

 

Humoradas del nono sabio de las colonias

 

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Sucedió hace muchos años aunque no tantos como uno cree

 

Entre ateos y cornudos

 

Un grupo de feligreses con el sacerdote y el policía al frente del destacamento policial de la colonia se ponen de acuerdo para darle un susto al maestro, que era comunista y ateo, y dictaba clases en la escuela estatal de la localidad, algo inaceptable para la idiosincrasia de la sociedad de los pueblos alemanes.

Para ello no se les ocurre mejor idea que disfrazar al policía de Jesús. El policía, aunque algo pasado de peso como todos los policías de pueblo, se pone una túnica manchada con pintura roja, simulando ser sangre, se pinta estigmas en las manos y los pies, se pone una barba postiza fabricada con pelos de cola de caballo…

Y llega la noche…

El supuesto Jesús toca a la puerta del maestro ateo mientras el sacerdote, con un farol a kerosén hace efectos de luz, tapando y descubriéndolo con un trapo.

“Jesús”, con voz grave, le dice al maestro, que se encontraba en su cama, dormitando:

-He venido a buscarte. Tu hora ha llegado.

 -¡Dios mío! ¡Dios mío, Señor, perdona no haber creído en ti y perdona todos mis pecados, sobre todo los de estos últimos meses en que me he estado acostado con la mujer del policía.

El policía, disfrazado de Jesús, al escuchar la inesperada noticia, cae fulminado de un infarto.

 

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Señora, aguántese las ganas de hacer pi-pí

 

No se le ocurra ir al baño en el cementerio

 

Dos señoras de la Colonia III volvían de visitar a una amiga en un sulky, cuando, de súbito, les da ganas de ir al baño después de los varios litros de mate que habían tomado. No sabiendo adónde ir, y estando todos los colonos en el campo levantando la cosecha,  no se les ocurre mejor idea que ingresar al cementerio y hacer sus necesidades allí, hincándose en el primer sitio que encuentran. (De más está aclarar que por aquellos años, los cementerios de las colonias no contaban todavía con baños).

Cuando las señoras estaban en lo mejor de su menester, escuchan que llega el enterrador. Por lo que se ponen de pie horrorizadas. Suben al sulky a toda carrera y salen huyendo humilladas en su honor.

A la noche siguiente se encuentran los dos maridos de las señoras, que también compartían una excelente amistad, en un bar de la colonia.

Uno le cuenta al otro en voz baja:

-Me siento traicionado y no sé qué hacer. Creo que mi esposa me engaña. ¡Anoche llegó a casa sin ropa interior! Y cuando le pregunté que había sucedido me dijo que la había perdido.

-¡Eso no es nada con lo que me pasó a mi anoche! –dice el otro con tremenda amargura y dolor-. ¡Mi mujer llegó a casa y cuando se desvistió tenía colgada en la ropa interior una banda violeta que decía: “Tus amigos de la Colonia II”.

 

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Tiene mil novias

 

El semental de las colonias

 

Esta es la historia de un hijo que un día llega a casa y le dice a su padre:

-Me voy a casar con Analisie.

El padre mira a su hijo fijamente y le dice:

-…Yo de joven fui con muchas mujeres y... Analisie es tu hermana...

-Oh no, cómo puede ser –comenta el hijo y comienza a llorar desconsolado.

Un año más tarde, el hijo llega a su casa para decirle a su padre:

-Me voy a casar con Katriñie.

El padre mira a su hijo fijamente y le dice:

-…Yo de joven fui con muchas mujeres y… Katriñie es tu hermana...

-¡Oh no, otra vez no! – comenta el hijo y comienza a llorar desconsolado.

Tres años más tarde, el hijo llega a su casa para decirle a su padre:

-Me voy a casar con María.

El padre mira a su hijo fijamente y le dice:

-…Yo de joven fui con muchas mujeres y... María es tu hermana...

-¡Oh no, otra vez no! ¡Mamá, mamá! -llama el hijo a su madre, buscando una explicación- Papá ha frustrado tres veces mi vida, porque de joven iba con muchas mujeres y ahora todas las chicas de la colonia que me gustan son mis hermanas...

A lo que la madre, sonriendo feliz de poder tomarse revancha de su marido, y darle la oportunidad para a su hijo de ser feliz, responde:

-Hijo, yo de joven fui también con muchos hombres, y ese no es tu padre.

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