Blogia
hilando recuerdos

Escribo desde un hogar de ancianos de la Capital Federal…

Buscando consuelo a tanta orfandad

 

Colaboración

de Raúl Schmidt

 

El mundo está en las manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y correr el riesgo de vivir sus sueños.

 

Sí, es verdad, “el mundo está en las manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y correr el riesgo de vivir sus sueños”. Yo tuve el coraje de soñar y también tomé el riesgo de vivir mis sueños. Pero… ¿Cuánto tuve que entregar a cambio de verlos cumplidos? Tantas pero tantas cosas.

Hoy recuerdo el lugar que un día fue mi hogar, allá lejos en las colonias de Coronel Suárez. Tan distante e inaccesible. Tan lejano en este tiempo sombrío y triste que me rodea a diario. Apenas sobrevivo aferrado a mis recuerdos remotos, que llenan de melancolía mi alma solitaria en esta casa vacía y muerta, aquí en la Capital Federal. Anhelando, ya sin razón ni esperanza, volver algún a recorrer las calles del pueblo en el que nací y revivir los momentos que viví en mi niñez. Todos aquellos momentos que hoy sólo forman una sola cosa gomosa amasada entre lágrimas de dolor y felicidad.

Nunca pude olvidar aquel día en que me alejé de mi hogar, en 1951, para seguir una vida llena de recuerdos.

Siento en esta hora de la vejez breves instantes de alegría y recuerdo los rostros de personas inolvidables talladas en las paredes de mi alma. Personas sabias que me enseñaron a vivir y a las que nunca volví a ver jamás.

0 comentarios