Blogia

hilando recuerdos

 

Desde el alma IV

Hogar dulce hogar

 El anciano murmura sus plegarias

en el amanecer de un nuevo día,

sentado a la puerta del hogar de ancianos

mirando el horizonte de la calle infinita.

 

Espera un milagro de la vida

aunque sabe que hace mucho

que dejó de creer en ellos.

Hasta duda de la existencia de Dios.

 

Sus hijos no vendrán, está seguro,

tan seguro cono que vendrá la muerte

a calmar tanto desasosiego

y  tanto pero tanto cansancio.

 

Sabe que debe esperar:

a los hijos que no vendrán

y a la muerte que sí vendrá

a traer el bendito consuelo.

 

Julio César Melchior

Página 15

Página 15

Consejos prácticos de Doña María

La dulzura que deja el verano

Quinta parte

Dulce de ciruelas

Ingredientes:

1 y ¼ kg. de ciruelas

¾ de azúcar

1 limón

Lavar bien las ciruelas, escurrirlas, cortarlas por la mitad y sacarles los carozos, ponerlas en una cacerola amplia y cocinarlas a fuego lento, cuidando de que no se peguen.

Una vez que se hayan ablandado, retirarlas del fuego y triturarlas. Poner este puré en la cacerola de acero grueso como para hacer dulces, añadir el azúcar y mantenerlas a fuego lento hasta que se disuelva.

Exprimir el limón y añadir la mitad del jugo. Cocinar a fuego lento de 45 a 60 minutos.

Agregar al final el resto del jugo de limón. Verter en frascos y tapar enseguida.

----------------------------------------------------------------------------

Dulce de manzana

Ingredientes:

1 y ½ kg. de manzanas

1 litro de agua

950 g. de azúcar

½ cucharadita de canela

½ cucharadita de nuez moscada

Lavar las manzanas y cortar en trozos sin pelar. Cubrir con agua y calentar en una cacerola, tapada, a fuego medio, hasta que se ablanden los trozos de manzanas.

Colar las manzanas y volver a poner las mismas en la cacerola. Añadir en ese momento 350 g. de azúcar por cada 450 g de pulpa de manzanas. Agregar la canela y la nuez moscada. Calentar a fuego mínimo, revolviendo hasta que se funda el azúcar. Una vez unidos todos los ingredientes, hacer hervir hasta que tenga una consistencia espesa y cremosa.

Envasar y esterilizar.

--------------------------------------------------------------

Dulce de duraznos

Ingredientes:

1 kg. de duraznos

750 g. de azúcar

Jugo de 1 limón

Lavar y quitar el carozo de los duraznos y cocinar con muy poco agua (menos de la que se necesitaría para cubrir la fruta). Agregar el jugo de limón.

Cocinar a fuego lento hasta que la fruta se deshaga, cuidando que no se pegue al fondo.

Cuando la fruta esté cocida, añadir el azúcar de golpe, remover y dejar que hierva hasta que el dulce tenga el punto deseado, sin dejar de remover para que el mismo no se pegue.

------------------------------------------------------------------

Secretos para conservar los dulces durante todo el año

Cómo esterilizar frascos

  • Usar preferentemente frascos nuevos y se usan de otras conservas, verificar que cierren bien.
  • Lavar bien los frascos y sus tapas.
  • Colocar un paño limpio en el fondo de una cacerola grande y otros rodeando los frascos para que no se golpeen. Llenar con agua.
  • Tapar la cacerola y llevarla a fuego medio hasta que el agua hierva y luego bajar el mismo a mínimo, pero conservando el punto de ebullición durante 30 minutos.
  • Retirar y colocar en una asadera, cubierta con papel blanco. Colocar la misma en el horno a fuego mínimo unos 3 minutos, hasta que los frascos queden secos y calientes.
  • Para llenar los frascos tanto éstos como los dulces deben estar calientes. Rociar las tapas con unas gotas de alcohol antes de tapar.

Página 16

¿Creer o reventar?

Las supersticiones y creencias populares más difundidas

Gato... ¿negro?

Décima primera parte

En el siglo XII la Iglesia comenzó una persecución a los gatos, a los que consideraba símbolo del diablo y cuerpo metamórfico de las brujas. Se alentó de tal forma esta persecución que llegó a convertirse en espectáculo la quema de estos animales en las hogueras la noche de San Juan. Sin embargo, en el Antiguo Egipto, el gato era considerado sagrado.

En Egipto el gato estaba considerado como la reencarnación de los dioses en el trance de comunicarse con los hombres y manifestarles su voluntad. Los gatos también eran momificados y todo aquel que se atrevía a matar un gato era acreedor de la pena de muerte.

En el siglo XII la Iglesia comenzó una persecución a los gatos, a los que consideraba símbolo del diablo y cuerpo metamórfico de las brujas. Se alentó de tal forma esta persecución que llegó a convertirse en espectáculo la quema de estos animales en las hogueras la noche de San Juan.

Se reivindicó la existencia de los gatos a partir del XVII debido a su habilidad para la caza de ratas, causantes de temibles y desoladoras plagas. Durante el siglo siguiente recuperó su prestigio y por su belleza sirvió como modelo para múltiples cuadros y esculturas.

La dualidad del gato como símbolo de la divinidad y de la representación demoníaca dio lugar a que en las supersticiones relacionadas con él se le considere representante de la mala o la buena suerte, según las circunstancias o lugar en que naciesen.

El gato negro puede traer buena o mala suerte dependiendo del lugar y la circunstancia de su encuentro.

Se dice que el vaticinio es nefasto si se cruza en el camino de una persona de derecha a izquierda. También que pierde este carácter de maldad si tiene un lunar blanco en alguna parte del cuerpo.

En Europa y Norteamérica se considera que un gato negro trae buena suerte si camina hacia ti, pero si se aleja se lleva la suerte consigo. Lo mismo sucede si el gato se cruza de izquierda a derecha o de derecha a izquierda, considerado de mal agüero.

Desde tiempos lejanos las madres deben tener los gatos alejados siempre de los bebés porque "sorben el aliento" del niño como los vampiros. Si observamos a los gatos cuando los tenemos en el regazo tienden a acercarse a la boca y husmear. No es difícil imaginar que, dado el miedo a las fuerzas tenebrosas, este gesto parecería un intento de sorber que podría poner en peligro a un niño, pues el gato le sorbería la vida.

Álbum familiar

Recuerdos

Año 1996. Recuerdo del enlace matrimonial de los esposos Karina Schaab y Julio Lambrecht (Gentileza de Karina Schaab).

 

Catalina Roth, Adán Frank, Jorge Frank, Omar Frank, Benjamín Frank y Serafina Frank (Gentileza de Elsa Cárdenas).

Página 17

Página 17

Fábulas argentinas

Cambio de política

Durante un tiempo, tanto los herbívoros como los carnívoros habían tomado parte en el gobierno. Y no por esto andaban peor las cosas: al contrario, pues cada cual traía el tributo de sus cualidades peculiares, y mientras reinó la concordia, todo anduvo perfectamente.

Pero los que comen pasto, creyéndose, quizá con razón, más útiles que los carnívoros, quisieron echar a éstos del gobierno. Los carnívoros que eran los menos pero que tenían para sí la fuerza bruta, se resistieron y fueron, al fin y al cabo, los herbívoros los que tuvieron que ceder y salir.

Por supuesto que los otros no dejaron en el gobierno ni a uno solo de sus contrarios, y tuvieron que sufrir la dura ley del vencido, los vacunos y los yeguarizos, la oveja y la cabra, el guanaco y la gama, y hasta las palomas.

Y los carnívoros colocaron en todos los puestos del gobierno a sus solos partidarios, desde el tigre, que fue presidente, hasta la gaviota que entró de portera. El puma, el cimarrón; el zorro, el gavilán, y el mismo tábano, todos tuvieron colocación, y los herbívoros se tuvieron que conformar con pasárselo lamentando que sus méritos quedaran inútiles.

Cuentan que fue entonces cuando el cerdo (siempre ha sido vividor) se acostumbró a comer carne con unos y vegetales con otros, «por si sobreviniera -dijo- algún acuerdo».

------------------------------------------------------------------------

Historias de frases famosas

Salir con un domingo siete

Por Héctor Zimmerman

El folclore da una explicación que, como todas las leyendas, prefiere el atractivo de la magia a la seriedad de lo real. En su libro los cuentos de la Mama Vieja, Rafael Jijena Sánchez cuenta que en una comarca vivían dos compadres, uno rico y otro pobre. El pobre salía al monte todo los viernes a cortar leña. En cierta ocasión se perdió, y subió a un árbol para pasar la noche. Desde allí vio una luz. Era una casa iluminada donde unas brujas celebraban su reunión de los viernes. Se acercó, y por una rendija pudo verlas bailar mientras cantaban a gritos: “Lunes y martes y miércoles / ¡tres!”. Cansado de oírlas repetir esa única letra, el hombre agregó cantando: “Jueves y viernes y sábado / ¡seis!”. Contentísimas con ese arreglo, las brujas lo colmaron de sacos de oro y otros bienes que éste llevó a su casa. Enterado de la aventura, el compadre rico fue al bosque el viernes siguiente. Llegó cuando las brujas coreaban con entusiasmo: “Lunes y martes y miércoles / ¡tres! / Jueves y viernes y sábado / ¡seis!”. El intruso añadió con un vozarrón desafinado: “¡Domingo ¡siete!”. Furiosas porque ese estribillo arruinaba la canción, las brujas lo castigaron cruelmente. Hoy "salir con un domingo siete" es irrumpir en una conversación con cosas que no vienen al caso, irritar y desconcertar con un tema intempestivo.

Página 6

Fotografías de Pueblo Santa María

 

Celebración de las Bodas de oro de los esposos Ana Streitenberger y Victorino Holzmann. Ambos compartieron tan feliz acontecimiento junto a sus hijos Olga, Marta, Graciela, Claudio, Dora y Nancy (Gentileza de Ana Streitenberger).

 

Enlace matrimonial de los esposos Serafina Gallinger y Horacio Cejas. Junto a ellos están Jorge, Estela Maris, Magdalena Stremel, Juan Carlos Almeida, María Alejandra Stremel y Carina Bauer (Gentileza de María Alejandra Stremel).

 

Celebración de los 15 años de Betiana Siben. La acompañan Raúl Ferreira, Patricia Frank, Oscar Frank, Irma Graff, Jorge Frank, Ricardo Frank, Hernán Frank, Natalia Frank y Jonatan Ferreira (Gentileza de Elsa Cárdenas).

 

Año 1991. Enlace matrimonial de los esposos Elba Huth y Abel Schneider. Padrinos: Haydeé Pavón y Esteban Huth (Gentileza de Abel Schneider).

Página 20

Para meditar

Apegos y obsesiones

La vida está llena de cosas lindas, pero muchas veces no sabemos disfrutarlas.

Uno de los vicios más frecuentes que no nos dejan ser felices es el de apegarnos, aferrarnos a ciertas cosas. Estamos disfrutando de alguien, pero el temor de perderlo nos provoca tristeza interior, una angustia secreta.

Otras veces, no disfrutamos de las pequeñas y grandes cosas que la vida nos regala, porque eso no nos parece suficiente, y nos obsesionamos por alcanzar otras cosas que no tenemos.

Las fantasías que nos creamos no nos dejan tomar contacto con la realidad, que siempre tiene algo bueno para ofrecernos. Sólo es necesario que lo sepamos descubrir y no permitirnos que las esclavitudes nos nublen los ojos.

Al liberarnos de los apegos y las obsesiones podremos alcanzar la libertad interior, que es la libertad suprema. La libertad de caminar por la vida desprendidos de todo, sueltos, sin cargas en las espaldas, sin aferrarnos a nada, sin apegos en el corazón, sin obsesiones que nos dominen.

Eso nos permite vivir a fondo cada cosa de nuestra existencia, cada momento, cada pequeño placer, valorando lo que nos da la vida sin quejas ni lágrimas.

Esa libertad interior es la fuente de la paz y la alegría. Ojalá que puedan alcanzarla.

Títulos de tapa

Historias de cocina y alimentos varios

 Páginas 1, 2 y 15

         Rastreamos los orígenes del arte culinario y publicamos la receta de un plato tradicional de los alemanes del Volga

Mirar al pasado y decir en un suspiro: ¿Se acuerda, abuelo?

Página 4

           Reflexiones, pensamientos, tristezas, alegrías, sensaciones… todo eso que llevamos dentro, oculto porque es nuestro.

Historia de un amor

Página 8

               Se encontraron un día cualquiera, se miraron, y fue como si los abuelos resucitaran a la vida después de años de soledad, de buscar no sabían qué.

 

Fotografías de Pueblo Santa Trinidad, San José y Santa María

 Páginas 6, 12 y 18

 

Año 1960. Pueblo San José. Imagen que rememora el casamiento de Marcelo Melchior. Lo acompañaron en tan feliz momento: Arturo García, Rosa Graff, “Negra” Krenz, Aurelia Graff, Nilda Graff, Roberto Antonocci, Rosa Hubert y Ester Antonocci (Gentileza de Claudia Dome).

 

Recuerdo de un tiempo lejano de Pueblo Santa María, en que los fieles salieron en procesión con la imagen de la Virgen para realizar un recorrido casa por casa, donde la dejaban unos días, para rezarle (tal como se observa en esta antigua fotografía) y a la vez efectuar una colecta para construir la Gruta de Fátima (Gentileza de Delia Scheffer).